El día esperado llega para el ataque intangible

Como os anticipé en la entrada anterior aquí va un fragmento de la novela  "En busca de mi otro Yo"

En el teatro colmado de público, estaba por comenzar el show. La máquina que genera humo la habían cargado con el líquido similar al que siempre lo hacen pero esta vez se encargaron de cambiar dicho líquido y en su lugar pusieron uno fabricado exclusivamente para que la utilicen para este tipo de accionar.
Tiene la particularidad que el humo que genera pasa desapercibido y es muy potente cuando se inhala. Si lo miramos macroscópicamente es igual al común, tienen el mismo perfume que el que se acostumbra poner en los espectáculos. La única diferencia es que los vapores que produce son muy tóxicos.
A quien afecta es a los músicos y al cantante ya que le llega primero a los que están en el escenario que son los primeros en respirar debido a la cercanía de donde son generados. Es muy poco lo que sale y está muy concentrado.
    Luego se va diluyendo, cuando le llega al público no le hace efecto.
Otra característica que habían hecho este grupo que querían atentar contra José Luis Perales era un tipo de radiación que lo generaban unos artefactos parecidos a los teléfonos móviles generando unas frecuencias que iban al cerebro del artista y le cambiaban las frecuencias de los potenciales de acción en las redes neuronales del encéfalo.
Las causas que producían era que aumentaba más la confusión en el artista dado por la alteración en los potenciales. Esto hacia que se desmayase el cantor debido a la mezcla entre el humo inhalado y las frecuencias de los instrumentos.
Había sido preparado todo por los encargados de realizar dicha tarea un día anterior.
Era la hora esperada. Estando el teatro colmado de gente empezaba el show.
José Luis salía al escenario empezando el show. La gente disfrutaba del evento. 
Era algarabía mezclada con emoción. El show seguía sin sospechar nadie de nada.
Pasaban veinte minutos de estar José Luis en el escenario empezaba a salir el humo tóxico. Las radiaciones de los generadores ya habían empezado a salir gatillando como si fuese que estaban sacando fotos para que nadie sospechara.
Tardo nada más que dos minutos desde que liberaron el humo de las máquinas para que José Luis se desmayase.
El público alborotado no sabía qué hacer. Algunos se agarraban la cabeza. Otros empezaron a llorar.
Entre el pánico de la gente entraba los de seguridad para tratar de poner calma en la sala cosa que no pudieron porque el arrasamiento era mayor que los controles.
El miedo junto con la desesperación se hizo dueño de la sala. 
Sin perder tiempo entró el equipo de urgencia. El encargado del cuerpo médico decidía que lo llevaran al camarín.
Una vez llegado al camarín, el médico le tomaba unas muestras del epitelio para obtener ADN.
En ese instante se le ponía un suero con hierro, el cual estaba modificado a nivel atómico la naturaleza del espín. Manipulando los espines individuales de esa forma alteraron la magnetorresistencia.
Una vez esos átomos dentro de su organismo iban actuar a la manera de sensores internos gracias al momento magnético específico que producían esos elementos introducidos.
Esto permitía tener registrado luego todos sus movimientos y que fueran a una base de datos donde quedaba asentado.
Una hora y media le había llevado al grupo dirigido por Aquiles para concretar su plan.
Una vez recuperado ya estaba listo. Se sentía estupendo con un revitalizante que le había introducido el equipo médico.
Sin perder más tiempo volvía a escena nuevamente con su público que lo estaba esperando.
El grupo terrorista tenía todo organizado. Habían montado pantallas para que en el tiempo que José Luis no tuviera en el escenario poder entretenerlo con vídeos y entrevistas de él.
- Tengo que felicitarlos por el trabajo que han hecho – decía Aquiles –
Aquiles desde el lugar de su trabajo en forma directa se comunicaba virtualmente con el equipo de intelectuales y científicos para agradecerle su trabajo.
- El efecto en el cerebro empezará a tener efecto dentro de las próximas veinticuatro horas – decían los neurocientíficos – Esos elementos que le incorporamos dentro de ese tiempo ya habrán atravesado la membranas hematoencefálica yéndose a los distintos puntos específicos del cerebro en donde nos va a estar dando información de un campo de su cerebro y cuales son las áreas por donde se mueve.
Además va a tener modificado algunas funciones y potenciados otras. Dado a que esos elementos incorporados con su momento magnético alterados va a producir a nivel de la conducción electroionica cambios, los potenciales de membrana se verán alterados y por lo tanto los potenciales de acción.
- ¡Muy buen trabajo realizado! – decía Aquiles - ¿ y eso va a dar lugar lo que habíamos planeados, verdad?
- Así es Aquiles le va a producir a José Luis confusión, mareos, migrañas repentinas. Algunos sonidos le van a perturbar debido a las frecuencias en la que se emita dichos instrumentos.
También a nivel de los fotoreceptores se van a ver alterados por lo tanto va a tener fotofobias.
Otro problema es que disminuye la velocidad de los potenciales por lo que el cerebro va a recibir la información provenientes del sentido del oído unos milisegundos con atraso – decían los neurocientíficos -
- ¡Muy buen trabajo a todos! – decía Aquiles-
(...)
                        Fragmento: "En busca de mi otro Yo"


                              Fuente: Megusta escribir

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